
Reseña Historica:
Según registros arqueológicos, Antofagasta fue habitada en primera instancia por los
changos, recolectores marinos.
La ciudad de Antofagasta, si bien fue fundada por el gobierno boliviano en
1868, ya se encontraba previamente poblada como puerto de desembarque y como un lugar de refugio y descanso sobre la costa
boliviana para los exploradores
chilenos. Pese a esto, la fundación es algo que aún no ha sido establecido y aceptado oficialmente.
Previamente al poblamiento del lugar,
Juan López, quien es considerado el primer habitante de la ciudad, se instaló en el sector de Peña Blanca, hoy conocido como La Chimba, donde comenzó la extracción de minerales de manera precaria.
El
10 de agosto de
1866 se firmó un
Tratado de límites entre Bolivia y Chile, añadiendo además un acta adicional el
25 de agosto. En este documento se estableció como límite entre los dos países, el paralelo 24 de latitud sur. No obstante la división territorial estipulada, ambos gobiernos se comprometieron a repartir por mitad los productos provenientes de la explotación de los depósitos de guano descubiertos en Mejillones y de los demás depósitos del mismo abono por descubrir en el territorio comprendido entre los grados 23 y 25 de latitud meridional, así como también los derechos de exportación percibidos sobre los minerales extraídos en el mismo territorio ya mencionado.
El
18 de septiembre de 1866,
José Santos Ossa y
Francisco Puelma lograron la adjudicación legal de la concesión de terrenos salitrales, tras una solicitud enviada al gobierno boliviano. Tras una expedición liderada por José Santos Ossa, Alfredo Ossa y Hermenegildo (quien fue el guía), el cateador Juan Zuleta descubrió ricos depósitos de
salitre (nitrato) en el sector de
Salar del Carmen, al oriente de la actual Antofagasta. Tras el hallazgo, José Santos Ossa, Francisco Puelma y Manuel Antonio de Lama acordaron formar una Sociedad Exploradora del Desierto de Atacama.
El
19 de marzo de
1868 se constituyó la Compañía Melbourne Clark, tras la integración de intereses chilenos e ingleses. Posteriormente la compañía logró el
5 de septiembre de 1868, una ampliación de la concesión otorgada por el gobierno boliviano, esta vez por 15 años. Tras la conformación de la compañía, comenzó rápidamente a poblarse lo que se denominó La Chimba, en
noviembre de
1866.
Plano oficial de la nueva población y puerto de Antofagasta, por José Santos Prada.
Tras el terremoto de
Iquique y
Cobija del
13 de agosto de
1868, fue necesario reconocer legalmente a La Chimba como un poblado minero. El
27 de agosto de
1868, el
Presidente de Bolivia Manuel Mariano Melgarejo encargó al prefecto del
Departamento de Litoral, la fundación oficial de La Chimba, en el sector delimitado por los comisionados Hilario Ruíz y José Santos Prada
[1]. Así, el
22 de octubre de
1868 se fundó oficialmente la población y el puerto bajo el nombre de La Chimba. Posteriormente la ciudad fue renombrada como Antofagasta. El primer plano oficial de la población y puerto de Antofagasta fue diseñado por
José Santos Prada, el
14 de septiembre de
1869[3]. En este documento, se delimitó el terreno de la Compañía Melbourne Clark, además de 17 manzanas y una plaza principal.
El
8 de mayo de
1871, Antofagasta fue designada Puerto Mayor, abierto al comercio de todo el mundo.
El
25 de enero de
1872, tras una sesión dirigida por el Subprefecto del Departamento de
Mejillones Manuel Buitrago, se fundó la Municipalidad de Antofagasta conforme a la ley boliviana de Municipalidades, donde se conformó el Cuerpo de Agentes Municipales (posteriormente renombrada como Junta Municipal de Antofagasta), integrado por dos alemanes, un inglés y seis chilenos. Félix García Videla asumió como Presidente del Cuerpo de Agentes Municipales, el cual estaba compuesto por los munícipes Francisco Errázuriz, Emeterio Moreno, Salvador Reyes, Matías Rojas, Juan Vargas, Luis Lichenstein, Ernesto Wolchmar y Luis Foster. Además como medida ante el descontrol de la población, se conformó la Jefatura Policial que fue comandada por Domingo Machado, la cual se encargaba de regular al Cuerpo de Guardianes de la Guardia de Orden y Seguridad.
Luego de que Manuel Mariano Melgarejo fuese derrocado por
Agustín Morales el
15 de enero de
1871, el
Tratado de límites de 1866 fue puesto en jaque por el gobierno de Bolivia, no siendo reconocido por esta parte, pues la división de impuestos era desventajosa a los bolivianos. Este conflicto se resolvió posteriormente con el
Tratado de límites de 1874 entre Bolivia y Chile. Dentro de sus puntos más importantes estaba el no gravar durante 25 años las propiedades chilenas.
Bolivia reaccionó tardíamente a los privilegios que el mismo gobierno otorgó a los empresarios en los tratados limítrofes. Así, la Asamblea Constituyente de Bolivia llegó a la resolución de crear un impuesto de 10 centavos sobre quintal exportado de territorio boliviano, decisión que afectó los intereses de la Compañía de Salitres y Ferrocarriles de Antofagasta. La decisión de la asamblea se traducía directamente como una violación al artículo IV del Tratado de 1874:
El conflicto comenzó a tensionarse, pues ninguna de las partes quiso ceder: ni Bolivia quería quitar el impuesto, ni Chile dejar de reclamar por él.
Chile amenazó con declarar nulos los tratados limítrofes de 1866 y 1874 si Bolivia aplicaba el impuesto. Por lo tanto, Chile advertía que reivindicaría para sí la zona entre los paralelos 23 y 24 que reclamaba antes del tratado como suyos y cuyos derechos había cedido a Bolivia a condición de las cláusulas que se estaban violando.
Luego de que
Hilarión Daza amenazara a Chile con la confiscación y remate de las instalaciones de la Compañía de Salitres y Ferrocarriles de Antofagasta si no se pagaba el impuesto creado (además de amenazar con el término de las demás concesiones), el gobierno chileno reaccionó haciendo zarpar al
Blindado Blanco Encalada desde el puerto de
Valparaíso, el
diciembre de
1878. El gobierno boliviano interpretó como una provocación que el Blindado Blanco Encalada amaneciera en la rada de Antofagasta el
26 de diciembre del mismo año.
El conflicto se agravó cuando el gobierno boliviano decidió rematar la Compañía de Salitres y Ferrocarriles de Antofagasta, la cual se negó a pagar el impuesto. El remate de la compañía se programó para el
14 de febrero de
1879. En respuesta, Chile decidió mantener fondeado al
Blindado Blanco Encalada en el puerto de Antofagasta.
La mañana del
11 de febrero de 1879, el presidente chileno
Aníbal Pinto en reunión junto a su gabinete, tomó la decisión de ir a la guerra. La recepción del telegrama enviado por el ministro plenipotenciario de Bolivia, con el mensaje «Anulación de la ley de febrero, reivindicación de las salitreras de la compañía» gatilló la decisión de Pinto, quién ordenó el envío del
Blindado Almirante Cochrane y la
Corbeta O'Higgins rumbo hacia Antofagasta, para hacer ocupación de dicha ciudad junto al
Blindado Blanco Encalada.
Esta operación se llevó a cabo el
14 de febrero de
1879, cuando Antofagasta fue ocupada por Chile, a raíz del
desembarco de tropas chilenas en Antofagasta a cargo del coronel
Emilio Sotomayor. Este evento se traduce como la primera acción militar de chilena del conflicto conocido como
Guerra del Pacífico, pues con la ocupación se dieron inicio a las operaciones militares de toda la guerra.
El
26 de mayo de
1879 se llevó a cabo el
Primer combate naval de Antofagasta de parte del
Monitor Huáscar, mientras las tropas chilenas rendían homenaje al capitán de corbeta
Carlos Condell. El
Segundo combate naval de Antofagasta se llevó a cabo tres días después.
Posteriormente se firmó el
Pacto de tregua entre Bolivia y Chile de 1884, el cual establecía que el territorio comprendido entre el
río Loa y el paralelo 23 quedaría bajo la administración de Chile, mientras que a Bolivia se le permitiría el acceso a los puertos de
Arica y Antofagasta. Sin embargo, ambos tratados dejaron asuntos pendientes que fueron aclarados en dos tratados posteriores, el
Tratado de Paz y Amistad entre Chile y Bolivia en
1904 y
Tratado de Lima de
1929 con
Perú.
El
Tratado de Paz y Amistad entre Chile y Bolivia, suscrito el
20 de octubre de 1904 y promulgado el
21 de marzo de
1905, estableció a perpetuidad las fronteras entre Chile y Bolivia. El territorio de Antofagasta quedó definitivamente dentro de las fronteras chilenas pero a cambio Chile se comprometía a construir un ferrocarril que uniera las ciudades de
Arica y
La Paz, y se concedía a Bolivia el libre tránsito de comercio a través de territorio chileno. Con ello, Bolivia reconocía definitivamente la permanente soberanía chilena sobre el territorio previamente en disputa. Sin embargo, este tratado ha sido origen constante de tensiones diplomáticas entre ambos países durante el siglo XX y comienzos del siglo XXI, debido a que Bolivia perdió toda soberanía sobre el
Océano Pacífico.
El
aluvión de Antofagasta, registrado desde el
18 de junio de
1991, arrasó con gran parte la ciudad, socavando terrenos, damnificando 2.464 viviendas y destruyendo 493 construcciones, todo esto ocasionando daños materiales que en la ocasión se calcularon en aproximadamente
USD$ 70.000.000. La catástrofe dejó un saldo de 92 muertos, 16 desaparecidos y aproximadamente 20.000 damnificados.
Cuatro años después, en la madrugada del
30 de julio de
1995, un
terremoto de 7.3 en la
Escala de Richter y con una intensidad entre VII a VIII en la
Escala de Mercalli se registró en la ciudad. El evento dejó un saldo fatal de tres muertos y cien heridos aproximadamente, y daños estructurales que fueron leves para la magnitud del evento.
Fuente: Fundacion Wikimedia.

Plaza de Armas de Antofagasta.

La Portada de Antofagasta.

Costanera de Antofagasta.